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Jennifer Herrera

(pronombre: ella)


Jennifer Herrera nació y creció en California con sus tres hermanas y su familia que emigró de Filipinas. Creció en una familia unida alrededor de las comunidades filipino estadounidenses en Salinas y Bakersfield. Esta educación influyó en sus valores personales acerca de la comunidad, bondad y humildad. A medida que crecía, vio claras disparidades raciales y de clase en su comunidad, lo que despertó su deseo de trabajar en un campo que promoviera la justicia social. Este deseo la llevó a recibir su licenciatura en Enfermería de la Universidad de San Francisco y una maestría en Salud Pública de la Universidad de Emory.

 

Jen vio la oportunidad de un mundo mejor y quiso ser parte de él. Antes de mudarse al condado de Santa Cruz, fue administradora de casos de enfermería de salud pública en el condado de Kern. Brindaba visitas domiciliarias y servicios clínicos a diversas poblaciones y colaboraba con socios de atención médica en la implementación local de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio. Con más de una década de experiencia en el campo de la salud pública, Jen aborda su trabajo con honesta curiosidad, una mentalidad de abundancia y un énfasis en el valor de la colaboración.

Jen ahora es subdirectora de la Agencia de Servicios de Salud del Condado de Santa Cruz (HSA, por sus siglas en inglés). Supervisa la respuesta de salud pública frente a la COVID-19 del condado, y se le asignó la tarea de desarrollar una nueva Oficina de Equidad dentro de HSA. Anteriormente, supervisó la división de Salud Pública de HSA, incluida la gestión de programas basados en evidencia, como la Asociación de Enfermeras y Familias y el Programa de Servicios de Jeringas. Reconoce que el éxito de su trabajo ha dependido de una fuerte colaboración con individuos y organizaciones. Ser parte de un colectivo dedicado a crear comunidades más saludables le ha brindado mucha realización personal.

Cuando no está trabajando, a Jen le gusta soñar, pasar tiempo con su familia y disfrutar del aire libre. Cuando la pandemia se calme, espera con ansias más fiestas de karaoke.